Guía para dejar de fumar durante el embarazo

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El 80% de las mujeres fumadoras no dejan de fumar al quedarse en estado, lo que muestra un gran desconocimiento sobre los riesgos de esta práctica, y la inexistencia de planes de actuación.

Además, muchas mujeres consideran que con bajar el numero de cigarrillos diarios es suficiente o, en todo caso, que es preferible al síndroma de abstinencia. Esto es un gran error, fumar supone multiplicar las probabilidades de prematuridad y del síndrome de muerte súbita.

Piensa que pocas veces en tu vida estarás tan motivada para dejar de fumar como ahora. Pero es cierto, la motivación no elimina toda la dificultad de dejar el tabaco. ¿Quieres una guía de ayuda?

1. La motivación

Busca motivación para dejar de fumar. En este caso está muy clara, dejar de fumar no supone un beneficio solo para ti, sino también por tu bebé. Repítete a ti misma que lo haces por tu bebé y que vale la pena. Cuando sientas ganas de fumar puedes ver su ecografía, preparar su habitación o hacer cualquier cosa que te recuerde la razón principal por la que te estás esforzando tanto.

Busca información sobre los riesgos que tiene el tabaco para el bebé (está asociado a grandes riesgos para la salud del bebé, como bajo peso al nacer, parto pretérmino, síndrome de muerte súbita del lactante y aumento de las enfermedades respiratorias en la infancia), pero también sobre los beneficios de dejar de fumar.

Y es que puede que creas que dejando de fumar no sentiréis los beneficios más que a largo plazo, pero tu bebé experimenta mejoras a partir de las 8 horas sin nicotina (es lo que tarda el oxígeno en recuperar los niveles normales).  A las 48 horas sin fumar, ya has eliminado toda la nicotina del cuerpo.

2. Habla con tu médico

No tengas miedo a decirle a tu médico que eres fumadora y que te gustaría recibir ayuda para dejarlo. Normalmente ellos ya te preguntan sobre esta cuestión, pero especifica que te gustaría que te hiciese un seguimiento.

No tienes que sentirte avergonzada si no consigues dejar de fumar, es mejor que se lo comentes y que veáis juntos formas de solucionarlo.

3. Ponte una fecha

Ponerte una fecha es importante para mentalizarte sobre lo que vas a hacer, pero teniendo en cuenta tu estado, no demores mucho esa fecha de comienzo.

Dile a todos tus amigos y familiares que vas a dejar de fumar y que lo empezarás a hacer desde tal día. Pídeles también que te ayuden y que intenten sobrellevarte si presentas cambios de humor. Lo importante es que tu compromiso sea público para que sientas más presión, y al mismo tiempo, para que veas que los demás valoran tu iniciativa.

4. Sobrelleva el síndrome de abstinencia

Muchas mujeres temen que el síndrome de abstinencia sea malo para el bebé, pero en realidad, es mucho mejor para él que seguir recibiendo nicotina. Piensa que el síndrome de abstinencia es la señal de tu cuerpo se está curando, y aunque para ti sea algo incómodo, debes pasar por ello siendo consciente de solo durará un par de semanas.

Para superar tu mal humor puedes hacer lo siguiente:

  • Practicar ejercicio físico, como caminar.
  • Hacer respiraciones profundas.
  • Pasar tiempo con amigos en un ambiente no fumador
  • Escribir un diario, anotándo que ya no eres fumadora y las razones por las que estás haciendo esto.

Además, debes evitar las situaciones desencadenantes: si sabes que cierta reunión o cierta llamada te van a poner nerviosa, dándote ganas de fumar, elabora a priori un plan alternativo. Por otro lado es bueno cambiar tus rutinas, por ejemplo, si normalmente fumabas un cigarrillo despues de comer, ahora puedes levantarte inmediatamente de la mesa e ir a lavarte los dientes.

Además, si tu pareja fuma debes pedirle que no lo haga en tu presencia (y mucho mejor si se decide a dejarlo contigo). Evita las reuniones con amigos en las que sepas que van a fumar, pide a la gente que no fume en tu presencia y trata de pasar más tiempo con no-fumadores.

En general, es recomendable que te dediques a actividades que te den tranquilidad: jardinería, lectura, yoga o  música…cualquier cosa que te guste y entretenga evitará que pienses en fumar.

5. Evita las recaídas pero tampoco te culpes por ello

Puede que tu mente trate de engañarte diciéndote que solo será un cigarrillo para tranquilizarte en un momento dado y que después ya está, pero sólo una calada aumenta exponencialmente el riesgo de recaída.

Aún así, ten en cuenta que las recaídas son algo normal, no debes sentir que has fracasado o que no puedes hacerlo. Aprende de tu error -¿por qué has sentido la necesidad de fumar? – para evitarlo en el futuro.

6. La intervención farmacológica debe ser la última opción

Hay numerosos métodos sustitutivos de la nicotina para dejar de fumar (los chicles o los parches), pero no son una buena opción para embarazadas, pues se carece de pruebas sobre su seguridad en gestantes.

Si has sido incapaz de dejar de fumar comenta con tu médico si es conveniente iniciar un tratamiento farmacológico, para que el evalúe los riesgos y la eficacia, pero jamás lo hagas sin consultar.

¿Has dejado de fumar durante tu embarazo? ¿Cómo has hecho para conseguirlo?

Vía: Guía práctica clínica para ayudar a las mujeres embarazadas a dejar de fumar del Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología y Europa Press

1 COMENTARIO

  1. Hola a todos!! Les escribo para contarles que hace un mes dejé de fumar. Logré hacerlo gracias a la ayuda que me brindó el Profesor Nazareno de Madero Sol. Es en Buenos Aires, pero la verdad es que vale la pena probarlo. El programa está buenísimo porque no es nada invasivo, sin medicamentos ni inyecciones ni nada del estilo y además me llevó nada más que dos sesiones. Quedé en su red de contactos y hoy me mandaron el dato de que están haciendo un descuento del 70% en el sitio http://www.fullexit.com por el mismo tratamiento que yo pagué $900. Me pareció súper importante compartirlo con ustedes porque se lo difícil que es dejar de fumar. Espero que puedan aprovecharlo!

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