¿ Embarazada en verano ? Consejos para disfrutarlo

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Estar embarazada en la época estival te permite tomarte el embarazo (y todo en general) con más calma, disfrutando de los días largos de sol y de los paseos por la playa. Sin embargo, algunos síntomas molestos del embarazo pueden verse agravados por las altas temperaturas y debes tomar más precauciones que en cualquier otro verano.

¿Quieres saber qué debes hacer este verano para cuidar tu salud y la de tu bebé?

1. Hidrátate bien

Con el calor, el embarazo se vuelve más pesado; manteniendote bien hidratada conseguirás luchar contra esto. Bebe muchos líquidos a lo largo del día, frente a lo que puedas creer-que te hincharán-, te ayuda a eliminar las toxinas, previene los edemas y evita el estreñimiento.

Cuando compres agua mineral, que sea baja en sodio (para evitar la retención de líquidos).

2. Sigue una dieta sana y ten cuidado con las intoxicaciones alimentarias

Alimentos como la fruta y la verdura deben ser básicos en tu dieta.  Por su alto contenido en agua te ayudan a luchar contra la deshidratación, y la presencia de fibra te ayuda a regular tu intestino. Lávalas bien antes de consumirlas.

Además, no te olvides de los lácteos, ya que necesitas mucho calcio.  En verano se pueden tener digestiones más pesadas, si ves que la leche no te entra puedes probar con yogures. Elige los lácteos bajos en grasa.

Si estás en los primeros meses de gestación es posible que las naúseas y los cambios digestivos te provoquen inapetencia. Trata de comer poquito muchas veces al día y prueba con comida  ligera, pero nutritiva (los yogures, por ejemplo).

Empieza el día con un desayuno fuerte que te provea de energía: previene desmayos y combate el cansancio, más habitual en los meses de calor. Lo ideal es incluir cereales, lácteos y fruta fresca.

Evita los alimentos con mucha sal (provocan rentención de líquidos colaborando en tu sensación de hinchazón abdominal) . Al igual que en invierno, hay alimentos que no te conviene consumir durante la gestación como embutidos, patés o quesos frescos.

Además, debes de tener especial cuidado con las intoxicaciones alimentarias: lava bien fruta y verduras, toma las frutas peladas y evita las ensaladas fuera de casa.

3. Haz ejercicio moderado

¿Embarazada en verano? Consejos para disfrutarlo

Un ejercicio moderado te ayuda a combatir el cansancio y multiplica tu bienestar.

En verano puedes aprovechar para nadar en la playa o en la piscina, un ejercicio muy conveniente durante estos meses, pero recuerda que no debes forzar el cuerpo. Los beneficios de nadar son múltiples: mejora en el sistema cardiovascular y respiratorio, además de liberar presiones en zonas específicas como la que se genera en los tobillos y del área pélvica, en especial durante las últimas semanas del embarazo, y también ayuda a controlar espeso. Pero insisto, si notas que el útero se tensa o contracciones, debes parar y preguntar al médico sobre la convenciencia de realizar ese ejercicio físico.

Otra actividad muy beneficiosa son los paseos por la orilla del mar: a la acción beneficiosa de caminar se une el agua fresquita en los tobillos, que bajará la hinchazón habitual en esta zona y que te ayudará si sufres de piernas cansadas.

4. Evita el calor

La sensación de calor ya aumenta por el embarazo, así que en verano te puedes sentir cercana al punto de ebullición.

Los días de calor asfixiante trata de no salir a la calle a las horas centrales del día. Si tienes que hacer recados, lo ideal es hacerlo a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

Para disminuir la temperatura corporal cualquier opción es buena: helados, chapuzones, aire acondicionado… Es conveniente que te apliques geles fríos sobre las piernas para combatir su hinchazón.

5. Toma el sol con cabeza

Siempre debes usar crema solar y nunca debes abusar del sol, pero durante el embarazo estás todavía más desprotegida ante él.

El baile de hormonas predispone tu piel a una mayor sensibilidad y a la aparición de manchas (la famosa máscara del embarazo).

Evita tomar el sol a las horas centrales del día, utiliza una crema solar de factor más alto de lo habitual, y úsala aunque planees estar a la sombra.

6. Usa ropa ligera

Durante todo el embarazo hay que llevar ropa cómoda, pero en verano te sentirás más pesada y se hará indispensable. Usa ropa fresca, de tejidos naturales que no se peguen a la piel, y mejor en tonos claros. Por supuesto, siempre que estés bajo el sol…¡sombrerito!

El uso de un zapato cómodo también es fundamental. Usar tacones te provoca hinchazón general e inflamación de los tobillos, así que evítalos. Si «necesitas» usarlos, que sean inferiores a 3 cm. Los zapatos planos de todo, tipo bailarinas, tampoco resultan adecuados, ya que no ofrecen apoyo al pie.

Lo ideal es buscar un zapato de suela firme y alta.

7. Descansa

El verano está hecho para descansar ¿no? ¡Pues aprovecha! El calor acentúa la sensación de fatiga, así que relájate y olvida lo de hacer mil cosas en un día. Actividades como el yoga pueden resultar muy beneficiosas.

Duerme todo lo que puedas, con las piernas en alto para mejorar la circulación.

¿Cómo llevaste tu embarazo durante el verano? ¿Qué otros consejos darías tú?